Desahogo y reseñas

Reflexiones

Atentamente

junio 6, 2018

Atentamente

Me duele.

Yo ya sabía que esto iba a doler.

De verdad que ya me desangré con tal de seguir a tu lado, dejé que mis principios me ahorcaran y mis pensamientos tan seguido como exhalar los guardé en un baúl.

Y quiero pensar que no viste nada de esto, que no te diste cuenta, que nada de esto fue percibido por tu casi nula inteligencia emocional. Porque saber que lo viste y no hiciste nada, me rompería aún más, destrozaría lo poco que me queda de corazón.

Cada que pienso en esto y me permito llorar un poquito es tan liberador, en diez lágrimas dejo ir tantas cosas. Me impresiona lo mucho que el llanto puede limpiar. Dicen que nada sabe de amor quién no ha tenido que renunciar a lo que ama. Maldita verdad contenida en una frase de catorce palabras.

Si yo no te amara, nos retendría aquí sin importar nada, hasta que acabáramos mandándonos a la chingada. Pero no puedo, porque te amo más de lo que después de todo este desmadre voy a admitir. Sólo espero que te vayas sabiéndolo, porque tantas veces intenté que lo entendieras y no siempre tu corazón lograba creerlo. Un día de estos vas a comprender porque lo hice, porque espere un momento justo. Porque aguanté hasta más de lo que ya no podía, un día verás este episodio de nuestras vidas y verás que de verdad te amo. No «te amé», porque sé que lo que siento por ti sólo voy a guardarlo en un cajón, y si en algún momento la historia marca que somos los amores de vida que deben permanecer juntos, lo volveré a sacar. Porque el amor, mi vida, el amor no desaparece, solo va cambiando de forma.

No es nuestro momento ya, al menos hasta nuevo aviso. Y quiero que nos vayamos con lo mejor de estos años, porque nos lo merecemos, te lo mereces, no te amo tan poco y tan mal como para no querer que ambos estemos bien después de esto. Sé que en algún momento vas a entenderlo.

Te juro que traté de todas las formas posibles de arreglar esto, pero yo sola nunca pude hacerlo. Lo intenté tanto que mi corazón ya no puede más. Se quedó sin fuerzas. Lo intenté una y otra vez hasta que me di cuenta de que ya no era nuestro destino seguir juntos. Me dediqué a quererte rota y disfrutar nuestros momentos felices y nuestra intimidad, ignorar los momentos incómodos. Hasta que tocara hablar todo.

Si lo volviera a vivir, elegiría la opción egoísta de volver a ti, elegiría el desamor de aferrarnos y hacernos más daño, porque, pase lo que pase, yo daría media vida por seguir contigo, fuese como fuese. Desgraciadamente para mí lado egoísta, te amo lo suficiente como para entender que lo mejor es separarnos un momento de nuestras vidas. Te mereces todo el tiempo del mundo para ti, y yo también.

Espero que algún día lo entiendas, y que logres ver lo mucho que me dolió a mi también.

Tuya,

El amor de tu vida.


    Amo casi cualquier forma de arte. No puedo vivir sin bailar ni respirar una semana seguida sin escribir. Las letras son mi refugio, y el baile mi manera de exhalar. Tengo 21 años y estudio Mercadotecnia y Medios digitales en México. Todo lo que ven aquí son pedacitos de mí que quise meter en este baúl, son libres de acabárselos a críticas. Al final del día, los lectores hacen al escritor.


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