Desahogo y reseñas

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Respuestas que se palpan

marzo 22, 2020

Respuestas que se palpan

Es que no me reconozco.

Me sigue latiendo por dentro el miedo de que todo salga bien.

Si vieran cómo siento que se me encienden los ojos cuando me dice algo bonito. No estoy acostumbrada a querer tanto, y tampoco a que me quieran bien, a que me quieran maduro. A querer con cariño maduro. Apenas estoy descubriendo como desenredar toda esta maraña de ilusiones aterrizadas. Y me da miedo jalar de más y romper algún hilo sin querer.

Como cuando me enreda el cabello.

¿Qué se supone que debo de hacer? La última vez que experimenté esta vulnerabilidad mi órgano palpitante acabó hecho esquirlas dentro del esternón. ¿Alguien que ya haya pasado por esto que sepa qué procede? Quiero saber como frenar poco a poquito porque el vértigo de las mariposas me provoca mareos a cada rato. No puedo levantarme demasiado rápido ya.

Siento que caigo en la atracción más alta del parque de diversiones. No, siento que esto sólo es el vértigo de cuando escuchas el click de la barra aseguradora. ¿Mi corazón hizo click? ¿Encontré el hilo rojo?

No me quiero responder.


    Amo casi cualquier forma de arte. No puedo vivir sin bailar ni respirar una semana seguida sin escribir. Las letras son mi refugio, y el baile mi manera de exhalar. Tengo 21 años y estudio Mercadotecnia y Medios digitales en México. Todo lo que ven aquí son pedacitos de mí que quise meter en este baúl, son libres de acabárselos a críticas. Al final del día, los lectores hacen al escritor.


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