Me muero
Me muero, porque yo no pedí sentir todo esto. Cuando rogué a oscuras que Él acomodara mis sentimientos no me refería a que a los dos días pusiera todo este enredo emocional dentro de mi mente y mi palpitar. Es increíble lo rápido que un madrazo puede caer del cielo, literalmente.
Se me acaba el aliento cuando me veo en tus pupilas, no alcanzo a terminar de tomar aire y sólo puedo buscar otro punto que ver. ¿Qúe diablos me está pasando? Me siento estúpida y quiero morirme. Qué vergüenza que de la nada me tumbe todas las barreras un corazón que tiene cuatro meses que comenzó a conocer al mío.

Quiero llorar, porque no entiendo nada, y quiero entenderlo, ese es realmente el problema, que quiero controlarlo todo desde mi razón. Si por mí fuera, con un chasquido borraba todo esto, pero mi decidir está tan dividido, que no logro ponerme de acuerdo conmigo misma. Quiero correr a todo lo que me dé el cuerpo, a la máxima velocidad. Huir de todo este mar de caos que se ha dibujado dentro de mí. ¿Que has ido dibujando en mí?
Quiero frenar en seco, todo este ajetreo me marea y quiero bajarme del barco de las ilusiones, estoy a punto de sentir náuseas. Me da vértigo brincar a tus brazos. Ni siquiera es la preocupación de traer en el corazón a un antiguo amor, es el temor a echarlo todo por la borda como siempre logro hacer. Pero contigo no va a pasar eso, ¿verdad? Tú vas a cuidar mi órgano palpitante, ¿no es así? No vas a tornarte oscuro ante mi primer error, ¿o sí?
Me muero, mejor me muero.



