Nos escapamos de la realidad unos días.
No podría nunca explicarme cómo me sentí contigo estos días.
A veces sentía que llevábamos siempre así, juntos desde amanecer. A veces sentía que apenas habías llegado ayer y que ya te tenías que ir mañana.
No sé cómo es que hay tantas cosas que no me cuestan contigo, la confianza, aventarme a muchas cosas, hablarte las cosas como van… Porque yo de verdad no siento estar forzando nada, sólo, a veces, el no dejarme ir. Es como si todo fuera pasando como tiene que pasar. Cómo ahora…
Gracias por todo mi vida, de verdad, me lo pase como nunca, disfruté viajar como nunca lo había disfrutado. El atardecer se prolongaba y la espera de lo que sea se volvían dos segundos entre tus brazos.
Y si esto es sólo el principio, uf, mon coeur, no va a existir alguien capaz de pararnos.