Desahogo y reseñas

Reflexiones Textos

TODO Y NADA: análisis pitero sobre los sentimientos metafísicos de una mente muy absurda. *

octubre 13, 2018

TODO Y NADA: análisis pitero sobre los sentimientos metafísicos de una mente muy absurda. *

Es que no siempre dan ganas de hacer lo que a una le gusta. A veces se tiene el sentimiento de “nada” y “nada” es lo único que se puede producir. Otras veces se tiene el sentimiento de “todo” y aun así “nada” es lo que sucede. Es que no siempre dan ganas de hacer las cosas aunque el sentimiento sea de “todo”; es como si la inspiración y los motivos estuvieran ahí, esperando ser tocados, pero no es posible alcanzarlos así como así, se vuelve una tarea harto difícil, casi imposible y mejor, por comodidad, una termina en “nada”, por la falta de ganas de hacer las cosas que a una le gustan.

Luego están esos días que, pese a todo posible obstáculo, se convierten en días soleados y perfectos porque “todo” se vuelve posible; dan muchas ganas de hacer las cosas que a una le gustan, y al hacerlas el sentimiento de “todo” revienta en el ser y el ser se dispara y se regocija en dicha y agradecimiento por poder hacer lo que a una le gusta. Son días de fiesta con todo y las posibles tormentas. “Nada” parece esfumarse y su existencia se ve amenazada.

El “nada” no es malo y el “todo” no es precisamente bueno, no hay que confundirnos. No por sentir y hacer “nada” se es inútil o incapaz;  a veces es necesario ese sentimiento tan misterioso para poder descubrir después de un rato qué es ese “todo” al que estamos queriendo apelar; a veces es necesaria la desesperación que nace enseguida de “nada” porque nace como empujoncito y único atisbo de sentimiento real y productivo dentro de ese “nada” que nos pone barreras a cualquier clase de sentimiento activo. Hacer y sentir “nada” no nos hace inútiles e incapaces, al contrario, creo que es la afirmación de nuestra existencia productiva, lo que nos grita en desgarre “¡ESTAMOS VIVOS!” porque si ya no lo estás haciendo ni sintiendo quiere decir que ya lo hiciste y sentiste. Sin embargo, parece prudente tener cuidado y no hundirnos sólo en “nada” porque olvidaríamos cómo se siente y cómo se hace ¿en qué nos convertiría eso?

Breve explicación:

Traté en un principio a “nada” como una clase de sentimiento pero creo que es necesario abordarlo como un sentimiento “pasivo no productivo” porque estamos sintiendo algo: nada; pero al ser “nada” lo que se siente puede crearse una confusión, a fin de cuentas se está sintiendo sólo que pasivamente. Mientras que el resto de sentimientos tratados aquí son activos ya que NO es “nada” lo que sienten, si no “algo”, por lo que estos sí son productivos (para bien o para mal, intentaré no meter tantas connotaciones morales).

Y el “todo” no es necesariamente bueno porque ¿cuántas veces hemos estado tan extasiados que terminamos perdiendo la cabeza? Estamos cinco segundos en la cima y después caemos perdiendo ese “todo” permaneciendo 20 segundos el suelo. “Todo” puede ser engañoso y manipulador; nos hace creer que las cosas marchan bien y luego nos pone una venda en los ojos que es casi imposible de quitar. Cuando esta se cae las cosas se vuelven horrendas. Pareciera a veces que vivir dentro del “todo” es sólo una forma de vivir en ignorancia; creo necesario, sin embargo, que es muy injusto de nuestra parte sentenciar a “todo” por hacernos gritar en libertad (porque a diferencia de “nada” que grita, “todo” nos hace gritar a nosotras), me parece injusto decirle “ignorancia” a lo que nos hace vivir sin tanto miedo y reproches, tal vez sólo es cuestión de tener grabado en la cabeza que “todo” puede acabarse y que eso nos puede llegar a hacer sentir mal.

A veces aquí, a veces allá. Nunca en un mismo lugar siempre en el mismo espacio.

No siempre dan ganas de hacer lo que a una le gusta, eso es cierto. Pero también es cierto que cuando no lo hacemos estamos en plena conciencia de que algo nos gusta y de que no lo estamos haciendo pese a que nos gusta y eso, algunas veces si no es que la mayor parte del tiempo, es lo que nos impulsa a hacer lo que nos gusta aunque no siempre tengamos las ganas de hacerlo.

Los motivos y la inspiración están ahí, esperando ser tocados. Por favor, noten la importancia de lo dicho: ¡ESTÁN AHÍ, ESPERANDO! Ya están, sólo es cuestión de pasos, subir o querer, o tal vez sólo es cuestión de retroceder, bajar e ignorarlo. No lo sé, pero ya están y eso es lo que permite que ni “nada” ni “todo” nos manejen a su antojo y por completo. Creo que podemos ser un poco autónomos pese a las circunstancias.

***

Espero no haberlos confundido (aunque lo dudo).

*Pitero, en un español mexicano y coloquial significa más o menos lo siguiente: que algo se está explicando de manera un poco (o muy) estúpida sin nada o con pocas bases dentro del estudio que se está haciendo. O bien, que es algo que se está sacando de la manga. El título hace referencia de por sí a “cuestiones metafísicas” que al decir que son “piteras” y vienen de una mente absurda pierden completa validez y deja más que abierto el campo de crítica y destrucción al texto.


    Escritora.


    previous post

    Primera llamada

    next post

    Sombra de ti


    Leave a comment

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    10 − 6 =

    Follow by Email
    Facebook
    Twitter