Desahogo y reseñas

Reflexiones Textos

Que pase

julio 14, 2020

Que pase

Desperté con una especie de resaca, arrepentimiento y con lágrimas en la nariz ,de esas que no son capaces de llegar a los ojos y salir.
Tuve sueños extraños durante toda la noche. En todos ellos me enfrentaba a cosas que temo y ese enfrentamiento resultaba desastroso: perdía todas y cada una de las batallas. Me veía a mí misma en el fin a punto de morir ahogada, aprisionada, corriendo por mi vida. En todos los sueños estuve desesperada rezando y gritando, quería que todo parase, que alguien por favor viniera, que me ayudase, que me diera un último aliento de esperanza, que al menos hiciera mi muerte menos solitaria. Desperté con una especie de resaca que me inundó el corazón de soledad.
Vi a mi alrededor y noté mi desastre antes de dormir. Mi habitación estaba llena de platos con comida dejada a medias o casi entera, entonces recordé el hambre infernal que me impedía dormir y cómo al morder y masticar el asco me atacaba haciéndome vomitar; entonces procedía a prepararme otra cosa repitiendo la misma escena de lástima. Estuve así hasta que pude tragar una manzana y así me acosté, con vómito y comida a mi alrededor y una mísera manzana en el estómago… aún tenía hambre.
El miedo me ataca, los nervios que me dicen susurrando que “algo” está por suceder son cada vez más constantes y de lo único que logro ser consciente es de mi temblor y frío en el cuerpo. Me quema la garganta al decir “tengo mucho miedo”, no puedo ni tragar del dolor que estoy sintiendo. Ojalá pudiera sedarme en este momento, quiero dejar de sentir.
No hay nadie. Nadie que me abrace, que me ayude, que esté aquí. Estoy tan cansada de implorar por tantita comprensión ¿cómo fue que llegué a esto? Doy tanta lástima. Tengo una especie de resaca, me duele la cabeza de tanto pensar. Nombro personas pensando en que tal vez alguna de ellas podrá ayudarme… no lo hacen, me ignoran, no es lo suficientemente importante.
Es igual que en mi sueños: lucho por mi vida, corro y grito, me siento ahogada, rezo por un cambio, por tantita piedad, nadie viene a mi auxilio. Algo está pasando…
Salieron unas pocas lágrimas, no alcanzaron el cuello. El miedo les impide seguir su recorrido; el temblor de mis manos es más potente por cada segundo que pasa… por favor, necesito sedarme… algo está pasando, me duele todo y no puedo dormir. Otra vez tengo hambre, otra vez tengo asco… no puedo respirar, así como en mis sueños ¿o será que sigo soñando? Chance no he despertado, espero que sea eso, rezo por que sea eso.
Tengo mucho miedo y estoy completamente sola… no sé que está pasando, pero espero que ya pase, aunque pienso que es imposible que alguien pueda salvarme de mí.


    Escritora.



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