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ME PERTENECEN ESTAS LETRAS PERO SON PARA TI:

junio 23, 2020

ME PERTENECEN ESTAS LETRAS PERO SON PARA TI:

Sucedes

Llevo, aproximadamente dos meses, tratando de escribir este texto. He tratado con bastante determinación de entender desde mis letras mis propios sentimientos. He querido exponerle y gritarle al mundo las cosas que pasan dentro de mí y que controlan mi alma. No es como si de repente supiera qué hacer con esto que tengo enfrente, mi teclado da vueltas y me comienza a doler la cabeza, pero hoy sucede “algo” … no entiendo muy bien qué.

Llena de un ojalá

¿Qué se hace cuándo se está enamorado? ¿Qué haces con esa persona que amas? ¿Cómo la miras? ¿Cómo le hablas? ¿Existe alguna manera de expresar claramente lo que sientes sin sentir que exageras?

Me parece que “cuidar”, “respetar” y “procurar”, son tres cosas fundamentales para que estas preguntas se vuelvan más sencillas. En este momento no pienso ahondar en ello.

El día que supe que estaba enamorada el mundo se me vino encima. Recuerdo que recibí un mensaje de esa persona y, como de costumbre, mi corazón brincó y dio vueltas. Pensé “ojalá esto no termine nunca, ojalá sea eterno, ojalá seamos responsables”, después me senté atónita en el sofá, viendo desde la notificación un mensaje sencillísimo pero que me había hecho volar. Ahí supe que aquello que había estado sintiendo desde uno o dos meses antes, que aquello a lo que no me atrevía ponerle nombre, era mi entrega total hacia una persona que ya no era yo, me di cuenta de que estaba enamorada.

No sabía que hacer ¿se lo decía de inmediato? ¿Me esperaba a un mejor momento? ¿Le escribía una carta? ¿Le mandaba una canción? Nada me parecía suficiente para decirle cuánto le amaba. Comencé a dar vueltas y encendí la computadora tratando de escribir “hola, te amo”, pero pese a que en sí la palabra está cargadísima de algo hermoso no me parecía lo correcto porque había más cosas qué decir, más cosas que expresar. Quería mirarle a los ojos y decírselo así; también quise cantarle algo mientras lo veía a los ojos y se lo decía; quise mirarle a los ojos, cantarle algo, darle un beso y decírselo; ojalá pudiera mirarle a los ojos, cantarle algo, darle un beso, abrazarlo y decirle “hola, te amo”.

De lo que te escribí y nunca te mandé

Esto es nuevo… muy nuevo. No miento cuando digo que jamás me había sentido así, al mismo tiempo, esto no tiene ninguna coherencia y me parece hasta cierto punto inútil.

Eres más que palabras, más de lo que puedo expresar ¿así se sentirá en todos los que aman o todos tienen una forma particular? Ojalá estuvieras aquí, viendo esto, viéndome a mí así de nerviosa tratando de confesarme con quién sabe quién sobre mi sentir. Hola, te amo.

Te amo y esto es nuevo porque nunca había amado así… no sé qué hacer con esta “novedad” (entre comillas porque lo vengo sintiendo desde hace muchos ayeres, pero hasta hoy me atrevo a aceptarlo). Sé que tú lo haces y sentí que podía comerme al mundo sólo porque tú me amabas, así que vergüenza para decírtelo no tengo, pero sí tengo algo más… algo que no puedo expresar con puritas palabras. Ay, la novedad de un nuevo sentir, la estoy abrazando mucho imaginando que eres tú. He estado respirando y creo que hasta sudando este sentimiento, pero hasta hoy pude sentarme y escribir aquí que te amo. La verdad es que estoy muy nerviosa porque como nunca lo había sentido… no sé. Siento que tengo una nueva responsabilidad, siento que al amarte soy responsable, en parte, de lo que sientes o bien, de lo que te hago sentir.

No sé qué estoy escribiendo, ojalá mañana pueda hacer algo más que esto.

Mi pecho y espalda me duelen, creo que he cargado mucho con las cosas que no he dicho, me disculpo por eso.

Desde que supe que le amaba la vida me cambió. Amar a alguien sí es una responsabilidad que requiere de cuidados, prudencia y uno que otro arrebato. Me gusta nuestro caminar tan parejo y soñar que mañana alcanzamos «todo» juntos. Me da cierto alivio tener siempre en mente que pese a que nos amemos no somos inmunes a los momentos no muy agradables ni de querernos un poquito menos de vez en cuando. Es completamente válido decirle a quien amas “hoy no”, pero hay que ser muy responsables en esas palabras para no herir a propósito, se tiene que comprender el “hoy no”. Eso sí, por cada “hoy no”, espero ansiosa el “mañana sí”.

Por fin, en lo que no quería ahondar porque creí que lo haría regla

Se cuida a quien amas, no para no perderle, si no para crear un ambiente y un lugar seguro donde el ser amado pueda estar sin sentir que en cualquier momento el lugar puede ser arrebatado. Se respeta a quien amas; respetas sus decisiones, su sentir, sus enojos, incluso su egoísmo. Aprendes a respetar sus «detalles», su felicidad y caridad. Respetas su amor, su cariño y su tolerancia; no se abusa de lo que la otra persona siente, se respeta. Se procura a quien amas, intentas, con todo lo que tienes, a alcanzar los propósitos que ambos han expuesto; procuras demostrarle qué sientes y cómo lo sientes; procuras sus propios sentimientos, sus silencios y todos esos “hoy no”… amar es toda una responsabilidad, no lo sabía en un principio pero sí que estoy dispuesta a asumirla, nomás porque le amo.

Échame una mano, hay días en los que no sé qué hacer. Desde que estoy segura de amarte me apareces en todas las canciones, en todos los libros, en todos los poemas, creo que seré muy intensa si comienzo a mandarte todos ¿no? Tengo un poco de miedo de que si lo hago se me terminarán las canciones, los libros y los poemas, siento que sólo quedaré yo y mi escritura chafa. Pienso que necesito de ayuda, de todas esas cosas para expresar con una mediana claridad esto que siento.

Ay, mi vida, eres todas esas canciones, libros y poemas… Muchas escritoras comenzaron a tener sentido cuando yo comencé a amarte. Me veo sentada en el mismo rincón de mi cama leyendo todas esas palabras provenientes del alma de alguien más y decir “qué divinos sentimientos pero qué tristeza no sentirlos”, hoy ya no es así. Me siento en ese rincón de mi cama, leo las mismas palabras y ¡zas!, se acomodan mágicamente en mi mente, en mi alma, en el ambiente: soy esas palabras, estás tú en esas palabras, somos todo un libro que se escribe cada día… tú eres esos divinos sentimientos. ¿Qué más puedo pedir para mí? Échame una mano para decirte sin ningún tapujo “Hola, te amo”.

Quiero bañarme y quitarme lo cursi. Me estoy haciendo cursi… me espanta un poco hacerme cursi.

De un día que fue un «hoy»

Hoy estoy recordando, comprendiendo y asimilando todo lo que ha sucedido, desde las casualidades hasta lo que fue premeditado. Hoy, que nadamos en aguas calmadas pienso en la intensidad con la que pronunciamos el “nosotros”. En mi corazón se siente un estallido constante que sólo se detiene unos segundos, se prepara y se arma para el siguiente, más fuerte que el anterior, siempre más fuerte; en esas explosiones y puntos de choque encuentro la calma. Justo en ese lugar veo como emerge y “sucede” su amor.

¿Hasta dónde es prudente amar? ¿Se le debe poner límites? No tengo respuestas claras y lo único que consigo es que mi pecho duela. Tiempo… es el tiempo lo que también me espanta. Quisiera ahondar en ello y explicar de mejor manera lo que el tiempo significa para este sentimiento, pero sólo me voy a confundir más. Me niego romperte el corazón, a vaciar tu alma, a utilizar tu amor. Me niego a perderte mientras exista el “hoy no” que quita el aliento y pone un límite y el “mañana sí” que nos ayude a recuperarnos y establecer nuevos acuerdos o esclarecer los que ya tenemos. Hoy me lleno de “ojalá”, esperando en el tiempo y sólo eso.

Me encantaría ser más clara, no quiero herirte nunca, no quiero robarte nada.

El mundo se me vino encima cuando supe que le amaba, pero no era algo malo, especialmente porque el amado no es alguien malo en lo absoluto. Me sentí con suerte y, de repente, amar a alguien se convirtió para mí en todo un privilegio.

Nunca había querido acompañar una tristeza, un enojo, una ausencia como lo hago con el ser amado… amar sí es una responsabilidad, no una carga.

Cuando quise identificarme con otros amantes

¿Alguna vez sintieron que encajaban de forma perfecta y anormal con una persona? ¿Qué cada parte de su cuerpo se adaptaba y acoplaba en el otro cuerpo sin problema alguno? ¿Qué su corazón parecía tener una especie de imán que los jalaba hacia un corazón fuera del suyo? ¿Alguna vez sintieron que cada sonrisa por el ser amado daba todo el sentido al mundo? ¿Qué cada palabra se quedaba corta para expresar sus sentimientos? ¿Han sentido sus piernas temblar con sólo pronunciar su nombre? ¿Han estado en presencia de lo que piensan es la máxima expresión de ternura?

Debo mostrarme seria y preguntar una vez más ¿se le debe poner límites al amor o a uno mismo?

…Hay alguien fuera de mí, alguien completamente distinto en todos los sentidos. Existe una persona que habita otro lugar, que es un ser completo que vive por sí solo. Hay una persona libre y capaz, y al mismo tiempo, siento que vivo en ella. Somos dos y al mismo tiempo y muchas veces somos uno, la verdad es que no me lo explico.

***

No sé cómo concluir y no sé si alguna vez pueda hacerlo. Todo está más enredado que en un principio. De nuevo, decir cosas, escribirlas, pronunciarlas letra por letra no es suficiente para decirle al ser amado cuánto es amado por mí.


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