Desahogo y reseñas

Reflexiones

Los besos son…

septiembre 1, 2018

Los besos son…

Sobre los besos hay tantísimas cosas que y para decir.

Podemos hablar sobre la humedad de las bocas, los malos alientos, los labios sabor fresa, el jugueteo entre las lenguas, las risas en el proceso, las sonrisas fingidas, los ojos abiertos y cerrados, las caras graciosas, el aire cortado y el hormigueo en otras partes del cuerpo.

Pero ¿cuándo es que un beso se vuelve tan personal?

Iba en el autobús cuando la pregunta aterrizó en mi mente. Escuchaba una canción de moda y recordé fiestas pasadas donde los besos sólo significaron la diversión del momento o el primer paso para una excitación sin sentimiento. Recordé besar a chicas y chicos por igual donde lo personal no se sentía. Recordé sentir labios deliciosos que ejecutaban la acción de manera espléndida pero donde el nerviosismo no logró ni de fingido alcanzarme.

Entonces ¿en qué momento un beso se convierte en algo tan elevado?

Días antes la persona con la que he salido el último mes intentó besarme varias veces; en todas las ocasiones fingí (aunque muy mal)           que no sabía lo que quería hacer. Yo también quería besarle, y mucho. Pero por alguna razón decidí no hacerlo porque el beso que nos diéramos, por más insignificante que fuera, sería definitorio. Se volvió algo muy personal.

Me puso nerviosa el simple hecho de imaginarme sus labios moviéndose con los míos. Me puso nerviosa saber que, después de hacerlo, alguna clase de sello imaginario se interpondría entre nosotros definiendo ese “algo” que flota con nosotros y que no podemos alcanzar; sólo es necesario un beso para que digamos “estamos juntos” o “mejor como amigos” con peligro a nunca más volver a hablar.

Es muy gracioso, sigo hablando con las personas que he besado en fiestas, sabemos que en otra posiblemente se repita pero eso no cambiará las cosas entre nosotros ni la manera en la que nos sentimos. He logrado quitarle todo de significado (o al menos hasta ahora no me ha pasado que después de besar me sienta enamorada) a los besos, pero no pude restarle ni tantito de significado al “beso definitorio”, al contrario, tiene muchísimo significado dentro de sí. Tiene valor, tiene “algo” que me impide hacerlo con la confianza de siempre.

¿Por qué se le da todo de personal a un beso?

Parece que puede pasar de ser motivo de juego a la acción más sagrada y tierna.

Los besos pueden serlo todo o nada. Pueden ser húmedos, secos, horribles, preciosos, sabor fresa o mierda, excitantes, vergonzosos, cariñosos, posesivos, divertidos y también aburridos.

Los besos son…

¿Qué son?


    Escritora.


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